
El tiempo pasaba, y cada vez se afianzaba, todo lo que un día empezamos, pero no sin obstáculos, adversidades o dificultades que superamos, con creces, lo que hizo más fuerte, estable y perdurable en el tiempo, a pesar de los cambios
- Demostraciones incalculables, que venían cada vez más y más seguidas, e incluso la celebración del ecuador, de lo que hoy hace el primero de muchos más, acompañados de mensajes, correos, música, pero más importante que todo lo anterior, lo que eso significaba.
- Dudas, que se planteaban sobre el futuro, y sobre lo que estábamos haciendo, y las posibles alternativas para cambiar, siempre teniendo un apoyo, un oído que te escucha, una mano que te acompaña y lleno de consejos pero sobre todo de silencios que aunque no digan nada, están ahí y valen más que mil palabras.
- Noche la de aquel día, la más importante de cuantas noches, han pasado en vidas, que con buena compañía, fluyendo entre buenas vibraciones y sentimientos, surge el fruto de algo inexplicable que por más que palabras inventen, serán incapaz, de acercarse a la realidad, son meros matices comparados con su gran inmensidad.
- Inseguridades, y no saber lo que hacer, aunque la constancia, puesto que los cambios pueden suceder, pero a pesar de todo hay algo que no ha cambiado y ha permanecido, y es eterno, imborrable e inalterable por mucho que pase.

Escribe un comentario