ESE DÍA
El día empezaba como otro cualquiera, sin que nada hiciera presagiar, lo que horas después iba a pasar.
Comenzó como todos los días, viendo las últimas noticias en la tele, de fondo música, que te invitaba a baliar o a relajarte, según fuera en ese momento.
Como todo sábado que se preciara, daban ganas de salir, y el tiempo acompañaba, era un día perfecto(y más aún lo iba a ser después)para distraerse fuera de casa, con una buena compañía y pasando un buen rato.
Pero, momentos después ,tal circunstancia no se pudo realizar, porque todos y cada una de las posibilidades fueron totalmente, desechadas.
Tendría que ser otro día, puesto que no se podía en ese momento, pero, eternamente agradecido, estaré, de que eso pasará, aunque el primer pensamiento que surge cuando, uno se queda en casa, y sobre todo un sábado cuando el día es perfecto para salir, no es precisamente de agrado si no mas bien todo lo contrario.
Y todo por…
