Como toda conversación, se empieza como suele ser normal, con un “hola ¿Qué tal estas?, y preguntas varias, referidas principalmente, a temas básicos que se sacan cuando se conoce a una persona nueva.
Pues bien, pregunta, tras pregunta, todo iba bien, hasta que llegado el momento, se llegó a una, que era de lo más normal, con una contestación de lo más normal, pero según en ese momento se leyera, podía llevar a equívocos.
Efectivamente llegaron, y la posterior discusión, y explicación de lo que se intentaba trasmitir.
Pero como, cuando uno se comunica por escrito, se pierden esos matices o gestos, y claro, no hay comparación, y hasta es comprensible que se produzcan.
Bueno después, de malos gestos, diversas palabras, unas más subidas de tono que otras, pero siempre, a pesar de todo desde el respeto, uno se plantea claro está “Cierro la ventana y me olvido”.
Pues no, las cosas sucedieron de forma contraria, porque algo me decía o me impulsaba a hacer todo lo contrario ¿Por qué lo hacía? Ni yo mismo lo podía explicar.
Mi voz interior me decía, “No voy a cerrarla, porque se está equivocando conmigo, y se lo voy a demostrar”.

Y así fue seguí manteniendo una conversación, de lo más normal, aunque todo estuviera en mi contra, y las circunstancias me hicieran hacer todo lo contrario.
Después de un largo rato de espera, la conversación se fue a su cauce, sin antes mencionar que , en uno de lo momentos vi escrito “estoy hablando contigo, porque como todos los demás se fueron”.
Momento perfecto para dar por finalizada la conversación de todas, todas, y así acabar, pero claro se es como se es, y seguí adelante con mi propósito, y hasta que lo consiguiera, no terminaría.
No llevábamos ni media hora cuando, el paso posterior, es proseguir la conversación, pero en vez de en el Chat, en otro medio, en este caso el Messenger.
Pues bien, le di mi dirección cuando de repente, sucedió algo inesperado. Se me fue la conexión ¿Todo estaba en contra mía? Después de todo lo que había pasado hasta ahora, y de haber seguido, por un fallo del ordenador no podría volver a hablar?
Al final, todo se solucionó de la mejor manera posible, fue rápido y pude seguir la conversación, antes de que me volviera a conectar al Chat, me apareció la cuenta agregada, y proseguí por donde lo habíamos dejado.
Cada vez fuimos hablando de más cosas, y a medida que íbamos hablando, nos íbamos conociendo mejor, y algo me decía en mi interior, “Ya lo conozco, es como si ya lo conociera”,.
Todo esto en el transcurso de unos minutos, la sensación que empezó como un pensamiento sin importancia, se fue convirtiendo cada vez más en una afirmación, y en una realidad.
Nunca había tenido ese tipo de pensamiento, y era tan especial, que yo mismo no me lo podía ni explicar. Quería hablar y hablar más, y si por mi hubiera sido no hubiéramos terminado tan pronto, pero era la hora ya de comer y había que hacerlo.
A pesar de todo, en el fondo estaba deseando terminar para volver otra vez a empezar a hablar de nuevo. No veía el momento de volver a hacerlo.
No pasó sino unos minutos, los cuales, me parecieron largos, pero al fin volvía a retomar la conversación.
Seguimos hablando, y lo que había pensado en un momento, no había cambiado, ni siquiera un ápice.
Ese día después de intercambiar opiniones y comentarios, en mi mente rondaban multitud de pensamientos y sensaciones, a cuál mejor que el anterior, respecto a lo que me había pasado ese día.
La felicidad era tal, que no cabía en mi, tenía que sacarla y compartirla con los demás, y guardar celosamente esa premonición, de que este día lo iba a recordar para el resto de mi vida, e iba a suponer un cambio en mi vida.
Llegó la noche, y me acosté pensando que algo importante me sucedería a partir de ese memorable 7 de mayo, que aún sigo recordando porque en mi mente se podía leer:
“Nació para permanecer hasta el fin”

Hay hechos situaciones, que por el motivo que sean las sigues recordando a pesar del paso del tiempo y perduran en el tiempo porque a partir de ese momento, forman parte de tu vida y tienen que ver con un elemento importante en tu vida, que seguirá presente, para siempre.
- Siempre hay una primera vez para todo, y como no, para vernos cara a cara, un día maravilloso, que nunca quise que acabará.
- El primer regalo que me diste, en un lugar incomparable y extraordinario, pero más aún por quien estaba acompañado, y por todo lo que aquello representa, aunque solamente ha sido la punta de un gran "iceberg", a lo largo de todo este tiempo.
- Esas salidas, llenas de complicidad, secretos, momentos inolvidables, que solamente está en nuestras mentes, y que hemos sentido apasionadamente, sin olvidarnos de todo aquello que nos hizo mas fuerte, y de lo que supimos aprender y volver a caminar, con más ganas y fuerza si cabe, que en el pasado, y más unidos que nunca.
-El día del reencuentro, que fue más alegre que triste, testigos fueron aquella plaza con aquellos árboles silenciosos, observando sigilosamente.

A partir de ese día, las cosas cambiaron, pero no para peor, sino más bien, para todo lo contrario, y tanto es así, que son infinidad de momentos los que recuerdo.
- Esas salidas que seguíamos teniendo, y esas confidencias, y aunque por aquella época hubo un momento en el que estuvimos, unos día sin hablar(raro en nosotros), cada vez se hacía más duro y eterno, el momento en el cuál volveríamos a tener contacto.
- Empezábamos un nuevo curso, sin antes celebrar, una fecha señalada en la que tanto el día como la música, como los detalles que sucedieron, siguen aún manteniéndose, y teniendo un sitio privilegiado, que lo podemos sentir y ver todos los días, por lo que representa, a veces “guardianes”, y otras una buena “compañía”.
- Ilusiones puestas ante lo que comenzaba, desilusiones al no cumplir las expectativas, angustias y alegrías, pero todo ello compartido siempre, y superado con la ayuda que cada uno aportaba para que todo se solucionara.
- Grandes descubrimientos, que uno ni se podía imaginar, y con el tiempo, y con las pruebas se fueron disipando, para finalmente, llegar a la respuesta.

El tiempo pasaba, y cada vez se afianzaba, todo lo que un día empezamos, pero no sin obstáculos, adversidades o dificultades que superamos, con creces, lo que hizo más fuerte, estable y perdurable en el tiempo, a pesar de los cambios
- Demostraciones incalculables, que venían cada vez más y más seguidas, e incluso la celebración del ecuador, de lo que hoy hace el primero de muchos más, acompañados de mensajes, correos, música, pero más importante que todo lo anterior, lo que eso significaba.
- Dudas, que se planteaban sobre el futuro, y sobre lo que estábamos haciendo, y las posibles alternativas para cambiar, siempre teniendo un apoyo, un oído que te escucha, una mano que te acompaña y lleno de consejos pero sobre todo de silencios que aunque no digan nada, están ahí y valen más que mil palabras.
- Noche la de aquel día, la más importante de cuantas noches, han pasado en vidas, que con buena compañía, fluyendo entre buenas vibraciones y sentimientos, surge el fruto de algo inexplicable que por más que palabras inventen, serán incapaz, de acercarse a la realidad, son meros matices comparados con su gran inmensidad.
- Inseguridades, y no saber lo que hacer, aunque la constancia, puesto que los cambios pueden suceder, pero a pesar de todo hay algo que no ha cambiado y ha permanecido, y es eterno, imborrable e inalterable por mucho que pase.

A pesar de todos los momentos malos y buenos que han pasado durante este tiempo, siempre hemos salido airosos y mejor que como hemos empezado, porque pase lo que pase, ahí estamos, aunque parezcamos “invisibles” pero ahí seguimos aunque nadie nos vea…
- Inolvidable, aquella muestra, que contenía más de lo que a simple vista se veía, y guardaba celosamente la esencia, y todo lo que se puede mostrar por muy pequeño que sea el espacio
- Momentos de altibajos, en los que todo parecía que iba a ir decreciendo, por todos esos pensamientos y situaciones, que uno se crea en la mente, y que solamente es producto de su imaginación.
-Como tal producto, al ser producido por circunstancias que carecen de toda base, se va desvaneciendo, por motivo de muestras claras y firmes, que hacen pensar todo lo contrario, y que te alejan por completo de toda duda.
- Siempre hay flaquezas, momentos en lo que te encuentras mal, y todo lo que sale de ti es negativo, pese a que intentes todo lo contrario, pero en esos momentos, ahí se está, por mucho que el mar agite sus olas en tu contra, porque después viene la calma, las cosas se apaciguan, y todo vuelve a la normalidad, y cada vez más uno va incrementando ese sentimiento que un día broto, el cuál, convierte a la persona que lo comparte contigo, en alguien especial para ti, y pocas personas habrán en tu vida, y sobre todo que perduren en el tiempo, para conservarlas y guardarlas celosamente en tu corazón, por la importancia que tienen para ti.
Por serlo, y por todo aquello que das, ayudas, y compartes conmigo.
UNICUS ETERNUS INDIVIDUS
